Mi Nombre Es Dimas

 

Angelito Fridah

Mi Nombre Es Dimas
          after Frida Kahlo’s “El difunto Dimas Rosas a los 3 años de edad.”

yo siempre quise ser rey, no santo,
yo había soñado con ángeles
muchos ángeles con las alas
gigantes y de muchos colores,

en esta tierra de indios,
me llaman Dimas como mi padre,
yo nunca aprendí a leer o a escribir,

yo quería ser rey, pero me han vestido
como santo, con ropas finas, una corona
de padre, un lazo rosa de seda,
y la túnica de monaguillo,

me han traído gladiolas y cempasúchil,
yo soy un santo durmiendo encima de un petate,
estoy descalzo, mis pies son negros,
tengo mucho frio, he caminado
sobre espinas, y botellas quebradas,
mi cabeza de indio descansa
sobre una almohadilla que mi madre
ha bordado por todo un año,

me han coronado como santo,
mi nombre es Dimas,
soy un pobre indio,
que soñó ser un rey;

 

Gerardo Pacheco Matus, a Mayan Native, is the recipient of the distinguished Joseph Henry Jackson Award and fellowships from CantoMundo, The Frost Place, Bread Loaf Writers’ Conference and The Katharine Bakeless Nason Endowment. Pacheco’s poems and essays have appeared and are forthcoming from La Bloga, Spillway, Grantmakers in the Arts, Apricity Press, Amistad, Haight Ashbury Literary Journal, Cipactli, Poets Responding to SB 1070, The Packinghouse Review, Tinderbox Poetry Journal, West Branch Wired, The Cortland Review and Tin House Magazine.

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El Gran Comandante a Muerto

El Gran Comandante a Muerto

Author: Gerardo Pacheco Matus

el gran Comandante de la patria a muerto,

y los zopilotes no lo saben.

un aire nuevo de prosperidad y cambio

se avecina como una tormenta.

la revolución del monte y la selva se a acabado,

y muy pronto el malecón de los barcos olvidados,

se llenaran de nuevos cruceros provenientes de todo el mundo.

lo nuevo será lo viejo, y lo viejo será lo nuevo.

muy pronto el vejuco verde que cubre las casas

de los pobres con su implacable verdor

será arrancado de raíz, y las flores blancas,

rojas y azules, de un nuevo imperio brotaron,

en esta tierra de hambre y sueños truncados,

con la única misión de plagar este nuevo paraíso.

dios mediante, los balseros regresaran a su patria,

y serán considerados los nuevos héroes

de una patria que el Comandante nunca se imagino.

las goteras del capitolio nacional serán reparadas,

y las paredes peladas y descoloridas de las chozas

de los mas pobres se llenaran de frases nuevas del cambio.

la ideología comunista de los abuelos de la revolución

será cambiada con la de la prosperidad.

los monumentos de los grandes héroes de la patria

serán reemplazados con las estatuas del payaso MccDonalds,

y uno que otro coronel de Kenntucky Fried Chicken,

y sin olvidarnos de la WalL*Mart, o la Cocaa-Colaa Company.

los banqueros de botas de cowboy y sombreros Stettson

llegaran muy pronto y trataran de comprar un pedazo

de esta vieja nación con dinero de la petrolera ShellL.

el pobre revolucionario será expulsado

de sus casas que se han estado derrumbando

por medio siglo, y se marcharan al monte, o a la selva,

o a la sierra madre, o a donde la santa providencia disponga,

para esperar la resurrección del gran Comandante.

pronto el millonario llegara, y nuevos palacios

se edificaran a su nombre. pronto los Buuick y los Plymoths viejos,

serán retirados de circulación, y los carros últimos modelos

llegaran desde la madria patria. pronto, el pobre revoluciónario

será contratado como chofer, lava platos, mozo, jardinero

y recamarero en los nuevos hoteles Hillton.

el cambio se avecina, y nadien lo puede detener.